5ª PARADA: MAQUINARIA DE LA ÉPOCA
La cerradora de latas semiautomática marcó un paso adelante en la producción: un pequeño motor sustituyó el esfuerzo manual, acelerando el cierre de cada envase sin perder precisión. Esta maquina está ubicada en el mismo lugar que tuvo cuando el Museo era La Fábrica Vieja.
Junto a ella, la bacina de cobre permitía calentar frutas y hortalizas de forma uniforme gracias al vapor, un sistema clave para garantizar la calidad y seguridad de las conservas.
Les invitamos a observar los detalles y continuar hacia el antiguo coche familiar con el que se hacían los primeros repartos.

